Chelo Miñana y Arturo Villar, respondiendo en el turno final de intervenciones de las personas participantes ayer en la jornada.

Jardunaldian Enoturismoan aditua den Chelo Miñanak eta Errioxako Camprovín herriko alkate Arturo Villar-ek parte hartu zuten

La jornada temática organizada para la presentación de Lehiamendi, la red de personas emprendedoras de Mendialdea, reunió ayer a 40 personas que participaron en las intervenciones y debates del programa desarrollado en el espacio coworking Uzta Gunea Kanpezu. El turismo rural, las formas de crear un destino atractivo, junto con la promoción de los valores de la ruralidad y la cultura fueron los ejes temáticos en esta puesta de largo de Lehiamendi, una iniciativa nacida dentro del programa Labean, impulsado por Hazi.

La red se define como «un punto de encuentro de personas emprendedoras, activistas, artistas y creativas de Montaña Alavesa, que buscan conectarse para dinamizar la comarca a nivel sociocultural, económico y ambiental. Pretende crear alianzas, colaboraciones y facilitar sinergias. Conectar para alcanzar una mayor cohesión comarcal que fortalezca la identidad. Compartir, ayudar y aprender unas de otras. Y acompañar y apoyar a quienes se atrevan a hacerlo en el duro camino de emprender».

La jornada se abrió con un breve repaso a la trayectoria de la formación de Lehiamendi, sus componentes y también de las personas participantes en el programa de ayer. Muchas de ellas son personas emprendedoras en el campo del turismo en la comarca, el tema central de la jornada. Chelo Miñana, experta en enoturismo y directora de varias bodegas, desgranó algunas claves sobre cómo crear un destino dentro del turismo rural. Por la mañana, Miñana visitó la comarca «y me ha sorprendido porque es un zona que tiene recursos y referencias que se ven hiladas. Se percibe identidad rural y esto ya está creando un destino». En un entorno rural «se deben ver  más las ventajas de la colaboración mutua sobre la competencia», y una de las armas importantes del turismo rural «es la comunicación», destacó.

Una participante pregunta sobre el modelo de desarrollo rural de Camprovín.

El ecomuseo de Camprovín

Arturo Villar es alcalde de Camprovín (La Rioja), su pueblo al que regresó tras vivir 35 años en Madrid, para luchar contra «la demotanasia. Era un pueblo que demográficamente se moría», y que hoy empieza a revertir la tendencia. Villar aplicó la máxima “hacer para convencer”. Dentro de este proceso de transformación social con vocación comunitaria presentó algunas iniciativas. La escuela abierta, un espacio coworking, al que también se va a sumar un  makerspace -también conocidos como espacios de creación- o Abubilla radio forman parte de los servicios públicos. Pero la economía local turística también ha ganado con nuevas iniciativas que han puesto en valor el patrimonio cultural, (también el inmaterial) de este pueblo. Entre ellas está un ecomuseso (un recorrido por chozas, lavaderos, neveros, ermitas…), o expresiones artísticas de distinta naturaleza (uniendo promoción de medio rural y cultural) que se expanden por la localidad y que tienen su festival anual, Camprovinarte. Todo ello marcado en rutas e hitos de información a través de códigos QR.

Tras las intervenciones hubo turno para el debate y las preguntas con sus respuesta, cuyo contenido esencial será dado a conocer a las personas participantes en un informe de conclusiones. Antes de finalizar con una degustación de producto local, Lehiamendi recordó que la participación en esta red «es y está abierta, porque nos define, ser personas abiertas, plurales, dinámicas e independientes. Necesitamos de instituciones pero no dependemos de ellas», remarcó Jon Ander Sánchez, su portavoz. Sánchez anunció también que en mayo tendrá lugar una nueva sesión dinamizada de la red de personas emprendedoras.